sábado, 26 de julio de 2025

Parte de la Historia Protectora de la Virtudes N* 1 Barcelona

Emplazamiento

En cuanto al origen de la parcela donde se levantará luego el templo, una parte inicialmente fue adquirida en 1824 por el señor José Joaquín Tellechea a José María Arreaza junto con una casa preexistente, la cual funcionó como centro ceremonial hasta que se efectuó la nueva construcción. El documento de protocolización, entre otras cosas señala que Arreaza da en venta a Tellechea “* .¿una casa de bajareque cubierta de teja, cituada (sic) en la ciudad de Barcelona en una de las esquinas de la calle Santa Eulalia compuesta de una sala, su corredor, y barios quartos (sic), su fondo de quarenta varas, su frente desde la esquina que hace calle travieza (sic) con el costado al cementerio hasta pegar con la casa que antes era de la propiedad de la Sra. María de los Reyes, viuda de Don. Nicolas Aspiazu...”.

La venta del inmueble, del que sabemos contaba aproximadamente 33,4 metros de profundidad, se hizo por la suma de noventa pesos. La propiedad había sido una herencia de los padres del señor Arreaza. En ese mismo acto, el señor Tellechea cede la casa a la Logia “Protectora de las Virtudes”; desde ese momento esta logia ocupa el inmueble donde años más tarde construirá un nuevo edificio.




Otra parcela baldía, vecina a la anterior por su lado Sur, fue adquirida tres décadas más tarde para completar el área de construcción del futuro edificio; esta negociación se efectúa el 17 de febrero de 1856, tal como se desprende de una lápida ubicada detrás del trono del Venerable Maestro en la Cámara de Aprendiz del dicho Templo, que registra el momento de la compra. (Según otra fuente, el contrato de compra-venta se realiza un poco antes, el 31 de marzo de 1853, dato que se encontraría bajo el Folio 10, Protocolo N* 8, Año 1853 del Registro Subalterno de la ciudad de Barcelona. Esta información no se pudo verificar). En cuanto a los representantes que intervienen en la adquisición de este otro terreno, se encuentran Pedro Arreaza, dueño anterior del inmueble, y Mariano Castro, Venerable Maestro para la época, en representación de la Comunidad Masónica.

La nueva parcela en esquina, con 24,5 metros de frente y 29,5 metros de fondo, está emplazada en el cruce de las calles “Juncal” con “San Juan”; la misma contaba con una privilegiada situación, al final de la calle que pasa sobre el lado Sur de la antigua plaza Mayor (Boyacá) y de la Iglesia Parroquial, junto a uno de los dos puentes que da acceso a la ciudad —el “Cayaurima”— y el Cementerio. Su anexión al anterior inmueble permitió disponer de una superficie cercana a los 1.100 metros cuadrados, lo que posibilitaba la construcción de un amplio edificio.

El Edificio

Sobre los inmuebles adquiridos entre 1824 y 1856, se comienza a levantar la nueva estructura que servirá de principal centro ceremonial masónico a la ciudad de Barcelona, cuya construcción se concluye el 30 de diciembre de 1858, tal y como lo señala uno de los murales que decora su interior. Este mural también menciona la participación de dos conocidos artistas y respetados masones del oriente del país en los trabajos: “el arquitecto Ramón Irigoyen y el pintor R. Bolet”.

Se cuenta con pocos datos biográficos del arquitecto Ramón Irigoyen, Grado 32 —o “Sublime y Valiente Príncipe del Real Secreto”— según el Cuadro de Dignidades y miembros de la Respetable Logia “Protectora de las Virtudes N” 1”, del año 1864.(Para el año 1864 su hijo, también llamado Ramón, era capitular del Grado 18, es decir, “Soberano Príncipe Rosacruz”, mientras que otro Irigoyen formaba parte de la misma Logia con el Grado de Maestro (BN, Cuadros de Cuerpos Masónicos de Venezuela 1851-1887).


Se desconoce en cuál institución Irigoyen pudo haber realizado estudios profesionales, no obstante se sabe que contribuyó con la realización de varias obras icónicas de la ciudad de Barcelona, de clara filiación neoclasicista, entre ellas el Teatro Cajigal (1894-95) (Sobre este edificio, el cronista Salomón De lima, ha escrito: “El Teatro Cajigal, orgullo de Barcelona, obra de gran valor artístico en todas sus manifestaciones, fue construido durante los años 1894-95, e inaugurado el 21 de febrero del mismo año mencionado, en honor al Gran Mariscal de Ayacucho, bajo la administración del general Nicolás Rolando (...) En la realización de la obra, cuya dirección estuvo a cargo de un ingeniero alemán contratado personalmente por el General Rolando, actuó de manera responsable el arquitecto don Ramón Irigoyen...”.) y la Iglesia de Nuestra Señora del Carmen (1896) (Según Rodríguez ) en los muros de dicha Iglesia se encuentran grabados los nombres del ingeniero Andrés Galindo y del Arquitecto Ramón Irigoyen como directores de la obra), construidas durante la presidencia estadal del general Nicolás Rolando. En 1872, Irigoyen había sido miembro de la “Junta de Fomento y Ornato” del estado Barcelona (Memoria del Ministerio de Fomento)”.( La Junta estaba constituida por un Presidente, José Antonio Velutini como Presidente (quien para el año 1868 contaba con el tercer Grado, es decir Maestro Mason) y cinco vocales: Rafael Adrian hijo; Ramón Irigoyen; Leonardo Jiménez (quien fuera el Venerable Maestro cuando se concluyó el Templo de Barcelona, y para ese año aun continua con el Grado Capitular N* 5, es decir, Maestro Perfecto); y Basilio Couturier.)

Por su parte, el dibujante, acuarelista, pintor y litógrafo Ramón Bolet Peraza (1836- 1876), quien para el momento era Maestro Mason Grado Nro 3, es probablemente el artista venezolano más destacado de su época; de su indudable autoría es el conjunto de pinturas murales de estilo pompeyano que decoran la Cámara de Aprendiz, que representan elementos arquitectónicos y decorativos (columnas, entablamentos y cortinas) de estilo neoclásico (Estos murales fueron restaurados en 1931 por el decorador Eulalio Rafael Silva.)

No obstante, Bolet parece haber traspasando los límites disciplinares de la pintura para adentrarse también en el área del diseño arquitectónico. En ese sentido, se le atribuye haber proyectado la fachada del Mercado de Barcelona (ahora demolido) y las del propio Templo Masónico de esa ciudad; su amigo L. Terrero 1877 señala: “... no podía escaparle [a Bolet] la arquitectura, ese maravilloso concierto de la ciencia y el arte...la elegante fachada del mercado de Barcelona, la correcta de su templo masónico, cuyos salones pintó al oleo...”.

Si bien Irigoyen y Bolet Peraza parecen haber manejado con habilidad los estilos históricos, la configuración arquitectónica del templo masónico de Barcelona no se aleja de los esquemas espaciales típicos de las edificaciones civiles del período colonial. En efecto, a diferencia del templo de la Guaira, el de Barcelona adopta las técnicas constructivas y la organización espacial tradicional de la vivienda urbana venezolana, desarrollada alrededor de un patio central principal rodeado de corredores y con fachadas continuas que siguen el alineamiento de las manzanas.

El edificio, de una planta, tiene en total 44,5 metros de largo y 29,5 metros de fondo; se distribuye a partir de dos zonas funcionales: la que corresponde a las aéreas ceremoniales propiamente dichas, dispuestas en crujías junto al patio principal, donde se encuentran las cámaras de Aprendiz y Compañero, Negra o de Maestro, Capitular y del Consejo Kadosh y el Cuarto de Reflexión (área que probablemente corresponda con la parcela adquirida en 1853) y; la zona de servicio, que ocupa el lado Norte (acaso sobre el inmueble comprado en 1824), donde están el Salón de Banquetes otros servicios. Sencillas columnas toscanas soportan los techos de los corredores, con pares, nudillos y tirantes labrados en madera y caña amarga, cubiertos de tejas. Las diferentes cámaras ocupan secuencialmente los espacios situados alrededor del patio principal; se destaca la Cámara de Aprendiz, la más amplia de todas, con 20 metro de largo por 6 de ancho; distingue este espacio la seria de murales elaborados por el pintor Bolet; cuenta con un enlosado ajedrezado blanco y negro hecho con baldosas hidráulicas, siete gradas que separan el trono del Venerable Maestro de los Hermanos y las dos Columnas “J” y “B”, coronadas con capiteles corintios, que soportan las esferas “Terrestre” y “Celeste”. Contigua a la Cámara de Aprendiz se halla la de Maestro, Negra o del Medio; se halla decorada con simbólicas calaveras, lágrimas y amplios tramos de pared pintados de negro así como con un enlozado mosaico ajedrezado blanco y negro.

La Cámara Capitular es más pequeña que las dos anteriores; la decoración interior se caracteriza por el uso del color rojo, incluso en el pavimento ajedrezado de sus baldosas hidráulicas, rojas y blancas. La Cámara del Kadosch incorpora en sus paredes el símbolo del Oriente con su “Águila Bicéfala”, emblema distintivo de los altos Grados Masónicos; su enlosado es en forma de ajedrez rosa y blanco. Finalmente, una escalera lleva a la antesala del “Cuarto de Reflexión” o “VITRIOL” (Siglas de “Visita Interiora Terra Rectificando Invenies Occultum Lapidem “(Visita el interior de la tierra y rectificando usted encontrará la piedra oculta))., espacio ubicado en el sótano del templo, representativo de la última fase de la iniciación del profano antes de “nacer” como masón. Las fachadas diseñadas por Irigoyen y Bolet Peraza, en cambio, sí introducen algunas variaciones con respecto al arreglo de las casas tradicionales y hacen destacar el edificio en su contexto; se presentan como extensos muros con vanos rematados en arcos de medio punto, en su mayoría ciegos, encuadrados en portadas salientes. El vano de la puerta principal se destaca por estar rematado por un frontón triangular, que se apoya sobre un parapeto que rodea todo el inmueble y oculta las vertientes del techo, elementos que le confieren un fuerte aspecto neoclásico.

Si bien el templo masónico de Barcelona mantiene la tipología de la casa tradicional venezolana heredada de la colonia, la introducción tanto de un sencillo arreglo neoclásico (frontones triangulares, parapetos que ocultan la vertiente de los techos, etc.) sobre su como de una ambientación interior con murales de estilo pompeyano, también neoclásicos, se convertirá en una pauta que será replicada por algunos templos masónicos que se edificarán posteriormente en otras ciudades venezolanas.


Bibliografía

Templos masónicos en Venezuela

Msc. Briceño Domingo, Jipson.

Trabajo de Grado UCV.


Recopila: Alberto J Di Salle M.


domingo, 13 de julio de 2025

El numero 5.

 


Desde tiempos antiguos, la humanidad ha buscado entender su lugar en el universo a través de símbolos y números cargados de significado. Entre todos ellos, el número Cinco destaca como uno de los más profundos y universales.

Este número encarna la unión de los cuatro elementos fundamentales con un quinto principio invisible: la quintaesencia.

Representa la condición humana, su dualidad entre la materia y el espíritu, y su capacidad única de encontrar sentido en lo que trasciende lo tangible.
A lo largo de culturas, religiones y corrientes filosóficas, el Cinco aparece como un puente entre lo visible y lo oculto, una guía simbólica que nos invita a reconocer que, más allá de la realidad física, existe una dimensión superior que solo el hombre es capaz de percibir.


El número Cinco ha sido considerado desde la antigüedad como símbolo del hombre y de su papel singular dentro de la creación. Es el número que expresa la unión de lo material y lo espiritual, lo visible y lo invisible, lo finito y lo infinito. Representado como una estrella de cinco puntas, tal como lo imaginaron grandes artistas del Renacimiento como Leonardo da Vinci, muestra al ser humano de pie, con los brazos y las piernas extendidos, tocando la tierra y mirando al cielo.

En esta figura, los cuatro miembros del cuerpo representan los cuatro elementos: fuego, tierra, aire y agua. La cabeza simboliza la quintaesencia, el éter sutil, misterioso y esencial que da sentido a todo lo creado. Esta dimensión espiritual es exclusiva del hombre, quien no solo habita la realidad material, sino que es capaz de reconocer el significado profundo de la existencia. El hombre tiene cinco sentidos, cinco dedos en cada mano, cinco extremidades si contamos la cabeza: es un microcosmos que refleja el macrocosmos.

Las grandes tradiciones filosóficas y espirituales enseñaron que los cuatro elementos forman la base de la materia, pero sin el quinto, la creación estaría vacía de sentido. Para Aristóteles este quinto elemento era el éter; para los alquimistas, la quintaesencia. Es la chispa de lo divino, el espíritu que eleva la materia a su perfección. Arquitectónicamente, este concepto se refleja en las pirámides, cuya punta corona y unifica las cuatro esquinas, y en templos e iglesias donde el altar, rodeado por cuatro columnas, se sitúa bajo una cúpula que simboliza la comunión con lo sagrado.

En el arte sacro encontramos esta idea una y otra vez: frescos, vitrales y retablos muestran a Cristo o a la Virgen en el centro, rodeados por los cuatro evangelistas o los cuatro elementos de la creación, recordándonos que el ser humano es puente entre el cielo y la tierra. La rosa de cinco pétalos de los Rosacruz, las cinco heridas de Cristo o la estrella pentagonal tibetana son otros ejemplos de cómo esta simbología universal atraviesa religiones y culturas.

El pentagrama tiene un significado doble: cuando la estrella apunta hacia arriba, indica la aspiración humana de unificar la dualidad, de trascender lo terrenal para fundirse con el espíritu. Apuntando hacia abajo, se asocia con la inversión de valores y la magia negra, recordándonos que el hombre, dotado de libertad, puede desviarse de su propósito y obrar en contra de su naturaleza. En este sentido, el Cinco simboliza la polaridad inherente a la condición humana: somos los únicos capaces de discernir entre bien y mal, virtud y pecado, luz y sombra.

Goethe lo retrató de forma magistral en su Fausto, cuando muestra cómo la estrella de cinco puntas, mal dibujada, permite la entrada de Mefistófeles. Un pequeño ángulo abierto es suficiente para que el mal penetre donde se suponía que nada impuro podía entrar. Así de frágil es la frontera entre la luz y la oscuridad cuando el sentido se descuida.

Para muchas culturas, el Cinco es también símbolo de orientación y guía. La palabra «sentido» significa, en muchas lenguas, dirección. Decimos “en el sentido de las agujas del reloj”, ligando la idea de sentido común con el rumbo correcto. Este principio aparece en la pintura de William Blake donde Adán, dando nombre a los animales, realiza un gesto interpretado como el número Cinco en numerología simbólica: el hombre que reconoce, nombra y otorga sentido a la creación.

En el Tarot, el número Cinco corresponde al Sumo Sacerdote, quien bendice y revela lo visible y lo oculto, recordando que solo quien es capaz de ver más allá de lo evidente puede alcanzar la quintaesencia. Su opuesto es la carta del Diablo, que, mostrando un pentagrama invertido, niega el sentido y la búsqueda espiritual, simbolizando la caída en la superficialidad y el materialismo.

El Islam también reconoce la importancia del Cinco: los fieles rezan cinco veces al día, orientando su espíritu a la Meca, como recordatorio constante de la unión entre lo mundano y lo divino. La astrología muestra que Venus, cada ocho años, dibuja alrededor de la Tierra una estrella de cinco puntas perfecta, símbolo de protección. Pero esta estrella nunca se cierra del todo: el desfase del tiempo deja un hueco por donde, según la leyenda, se filtra la imperfección.

La geometría sagrada refuerza esta conexión. Los cinco cuerpos platónicos —tetraedro, cubo, octaedro, dodecaedro e icosaedro— representan los cinco elementos y la armonía universal. Johannes Kepler los usó para explicar la distancia entre los planetas, demostrando cómo la matemática, la forma y la quintaesencia se unen para revelar un orden oculto que trasciende la materia.

Así, el número Cinco nos recuerda nuestra responsabilidad: somos parte de la tierra pero también del cielo; podemos actuar con sentido común o perderlo; podemos reconocer el valor de lo invisible o ignorarlo. La estrella de cinco puntas, cuando se alza hacia el cielo, simboliza esa aspiración de mantener viva la chispa divina que nos hace humanos.

En definitiva, el Cinco es más que un número: es un recordatorio de que la verdadera perfección no está en la superficie, sino en la quintaesencia que da coherencia y propósito a la existencia. Y esa búsqueda, aunque invisible, es lo que conecta al hombre con la totalidad del cosmos.

 Así, reflexionar sobre el Cinco es reconocer que somos parte de una realidad compleja que une la tierra y el cielo, el cuerpo y el espíritu, el microcosmos y el macrocosmos. La estrella de cinco puntas nos recuerda nuestra libertad y responsabilidad: podemos elevarnos hacia la unidad o desviarnos hacia la división. La quintaesencia, aunque invisible, es la chispa de sentido que da coherencia a todo lo creado.

Comprender este símbolo es más que un ejercicio intelectual: es una invitación a vivir de forma consciente, a integrar lo material con lo espiritual y a mantener encendida esa llama interior que nos conecta con la totalidad del cosmos. El Cinco nos recuerda, finalmente, que el verdadero equilibrio y perfección se hallan en lo esencial, aquello que no se ve, pero que da vida y sentido a todo lo que existe.

SIEMPRE HAY ESPERANZA






Siempre hay esperanza, así como en lo más oscuro hay vestigios de luz, así como los rayos del sol alumbran el día,  así como el sol alumbra a través de la luna la noche, nunca debes dejar que la desesperanza te salga al paso, aún si así de fuerte pareciera con el doble de fuerza debes plantarte, aunque los nudos con los que te sujetas se suelten siempre estarás soportado por tus buenas acciones, aunque nadie te observe siempre actúa guiado por tu fé, recuerda que siempre serás público y escenario en esta obra llamada vida, vive por ti para los demás, al fin y al cabo nadie conoce eso que solo tú conoces de ti. Si conoces un oficio, enséñalo; y enséñalo a que lo difundan así y solo así podrás dejar un legado, en cada cosa que cada persona ejecute cuando realice esa tarea, estarás presente, serás artesano aún después de partir del plano terrenal, no importa donde vayas, no importa dónde estés, siempre estarás presente, aunque distante te encuentres. 



MIGUEL ÁNGEL Y LA CAPILLA SIXTINA

Cuando en 1512 Miguel Ángel finalmente concluyó el fresco del techo de la capilla Sixtina, que se considera una de las obras más famosas de la historia del arte, los cardenales responsables de la detención de las obras quedaron por horas mirando y admirando el magnífico fresco.

Después del análisis, se reunieron con el maestro de las artes, Miguel Ángel, y sin pudor alguno dispararon su descontento.

El descontento, obvio, no era con toda la obra, sino con un detalle, aparentemente desigual.

Miguel Ángel había diseñado el panel de la creación del hombre con los dedos de Dios y de Adán, tocándose. Los fiduciarios exigieron que no existiera el toque, sino que los dedos de ambos quedaran lejos y más: que el dedo de Dios estuviera siempre extendido al máximo, pero que el dedo de Adán estuviera con las últimas falanges contraídas. Un simple detalle pero con un sentido sorprendente: Dios está allí, pero la decisión de buscarlo es del hombre. Si él quiere estirar el dedo, le tocará, pero no queriendo, podrá pasar toda una vida sin buscarlo. La última falange del dedo de Adán contraída representa entonces el libre albedrío. 


Lo leí por ahí…




ASI DE SIMPLE.

Simplemente existen personas que están  predestinadas a formar en algún momento parte de tu vida, personas que no escoges, otros que tienes la suerte de escoger, pero que de una u otra forma siempre están allí, algunos los llaman padres, otros hermanos, otros amigos, yo simplemente los llamo familia, si, así sin más, todos llegan por azares del destino, pero son al fin y al cabo simplemente un grupo de soldados asignados  que confirman la existencia de un ser supremo, al cual las diversas religiones y creencias le definen con diferentes nombres, esos soldados asignados para educarnos, cuidarnos, fortalecernos, escucharnos, son simplemente ángeles en el plano terrenal con la definición simplemente de familia. 


Hay quienes tenemos la suerte de tener esos guías, más sin embargo aunque parezca extraño hay quienes al momento de repartir las cartas en este casino llamado vida, simplemente no recibieron una buena mano en el juego, por eso es importante incorporarnos como ángeles del plano terrenal, ayudar a dar un golpe de timón a esas vidas, estamos llamados a hacer de este mundo un lugar mejor, y sin importar creencias ni religiones, existe en las diferentes formas de adoración de cultos, un punto en común llamado simplemente Amor. 


El Amor no se profesa, se demuestra; no tiene tonalidades, por eso es ciego; no tiene principio ni fin, por eso antes de nacer ya te aman y aún después de morir te siguen amando; viene en diferentes presentaciones y en abundancia, el amor es ambiguo porque te hace reír pero duele, el amor es omnipresente pero solo algunos lo pueden ver, el amor es un don con el que todos nacen pero también se puede  desarrollar, el amor es un botín, porque se deja robar; el amor es lo único que mientras más se comparte te da mayor sensación de saciedad, el amor es un imán porque atrae polos opuestos; y a pesar de todo lo que es el amor, aún no podemos verlo aunque lo tenemos presente en todos lo que hacemos, porque hasta el simple hecho que se nos permita cada respiro, es un acto de amor del creador para con nosotros, el amor es simplemente todo, pero increíblemente tiene un enemigo súper peligroso llamado Orgullo quién tiene el poder de desintegrar en milésimas de segundos, años de amor, más sin embargo el amor tiene un aliado que lo hace invencible, la Palabra. Cuando el amor está devastado por el orgullo solo la palabra tiene el poder de actuar y fortalecer el amor. 


Si Usted siente amor en cualquiera de sus presentaciones no espere a que sea tarde para comunicarlo, las cosas por no decirlas se callan y por callarlas se olvidan. No valen de nada llantos y flores sobre el fallecido puesto que, no los siente y mucho menos los ve, entregue risas y llantos, flores y abrazos, pero en vida para que pueda sentir ese sentimiento devuelta llamado simplemente amor. 

EL ÁRBOL DE LAS PREOCUPACIONES

Un rico comerciante contrató a un carpintero para restaurar una antigua casa colonial. Como el comerciante era de esas personas a las que les gusta tener todo bajo control y le preocupaba que el trabajo no quedase bien, decidió pasar un día en la casa, para ver cómo iban las obras.

 


Al final de la jornada, se dio cuenta de queel carpintero había trabajado mucho, a pesar de que había sufrido varios contratiempos. Para completar el día de mala suerte, el coche también se negó a funcionar así que el empresario se ofreció para llevarle a casa.

 

El carpintero no habló durante todo el trayecto, visiblemente enojado y preocupado por todos los contratiempos que había tenido a lo largo del día. Sin embargo, al llegar invitó al comerciante a conocer a su familia y a cenar, pero antes de abrir la puerta, se detuvo delante de un pequeño árbol y acarició sus ramas durante pocos minutos.

 

Cuando abrió la puerta y entró en la casa, la transformación era radical: parecía un hombre feliz. La cena transcurrió entre risas y animada conversación. Al terminar la velada, el carpintero acompañó al comerciante al coche. Cuando pasaron por delante del árbol, este le preguntó:

 

¿Qué tiene de especial ese árbol? Antes de entrar estabas enojado y preocupado y después de tocarlo eras otro hombre.

 

Ese es el árbol de los problemas – le respondió el carpintero. – Soy consciente de que no puedo evitar los contratiempos en el trabajo pero no tengo por qué llevarme las preocupaciones a casa. Cuando toco sus ramas, dejo ahí las preocupaciones y las recojo a la mañana siguiente, cuando regreso al trabajo. Lo interesante es que cada mañana encuentro menos motivos para preocuparme que los que dejé el día antes. 

 

Esa noche, el rico comerciante aprendió una de las lecciones más valiosas de su vida.

 

 


 

Reflexión:

Aprender a soltar las preocupaciones diarias puede parecer una habilidad difícil, pero con práctica puede conseguirse y convertirse en un hábito que nos permitirá disfrutar mejor de nuestra vida.

 

Las preocupaciones son como montar en una bicicleta estática: cansan pero no llevan a ninguna parte. Cargar con la mochila de preocupaciones durante todo el día genera estrés,angustia, ansiedad y gran malestar, creándose una bola cada vez más grande que fomenta la irritabilidad y la negatividad... además de impedirnos disfrutar del presente. 

 

Pero lo bueno es que podemos practicar y fomentar habilidades que nos permitan "soltar lastre" diariamente. podemos crear nuestro propio "árbol de las preocupaciones": hacer deporte, practicar relajación, meditación, ejercicios mentales, etc. 

 

Plantemos nuestro arbol de las preocupaciones y recordemos abrazarlo cada día.

COMO MATAR A UNA LOGIA

-  No concurra Ud. a los eventos. Si concurre llegue tarde, si el tiempo está malo ¡protéjase! nunca vaya.

 

-  Si asiste Ud. a la comida. encuentre faltas en la mesa y en los demás miem­bros asistentes, así como en el menú a servirse.

 -  Nunca acepte una comisión, porque es más fácil criticar que hacer las cosas; a pesar de todo póngase molesto si no lo nombran para integrar la misma, pero si Ud. es nombrado, no asista a las reuniones.

 -  Si el V:. M:. le pide su opinión sobre un asunto importante, dígale que no tiene nada que decir, después de la Tenida dicte cátedra entre sus HH:, de la forma como debería hacerse las cosas.

 - No haga Ud. más de lo absolutamente necesario; pero cuando otros miembros se pongan a trabajar con la mejor voluntad para que las cosas caminen bien, entonces grite Ud. Que la institución esta dominada por una camarilla.

 -  Atrásese Ud. en el pago de sus cuotas tanto como sea posible......   o mejor no las pague.

 -   Cuando se organice un evento, diga Ud. a todo el mundo, que se está despilfarrando el dinero, que va a ser un fracaso.

 -  Cuando no se celebren actos, critique Ud. manifestando que la institución está muerta y que sus directivos son inútiles.

 -  No solicite Ud. tarjetas para los eventos hasta que todas sean vendidas, entonces reclame sus derechos; si consigue una tarjeta no la pague. Si puede asistir al acto sin tarjeta mucho mejor y lleve a sus amigos.

 -  Si se le pide sentarse a la mesa de honor rehúse modestamente; si no se le pide reniegue de la institución.

-  Si le llega a Ud. la revista no la leo, y si no le llega quéjese inmediatamente o eche Ud. la culpa al comité de publicaciones.

LA TABLA DEL 9

Un día, un profesor escribió así en la pizarra:

9x1 = 09

9x2 = 18

9x3 = 27

9x4 = 36

9x5 = 45

9x6 = 54

9x7 = 63

9x8 = 72

9x9 = 81

9x10 = *91*

En la sala se hicieron muchas burlas porque el profesor se había equivocado: *9x10 = 91*, siendo que la respuesta correcta es *90.*(Todo el salón se rió de él) entonces esperó que todos se callaran,y sólo después dijo:

¡Así es como eres visto en el mundo

Yo me equivoqué a propósito para mostrarles cómo el mundo se comporta ante algún error tuyo ninguno de ustedes me felicitó por haber acertado nueve veces ninguno que te haya visto haciendo lo correcto y te elogió por eso.

¡No! Pero todas las personas te ridiculizaron, blasfemaron humillaron y se burlaron de ti porque te equivocaste sólo una vez¡Así es la vida! Debemos aprender a valorar a las personas por"Sus aciertos."

Hay personas que hacen lo correcto mucho más de lo que se equivocan, y*acaban siendo juzgadas por un sólo error,*y no son valoradas por los otros nueve aciertos

Esto sirve para todos nosotros.Más elogios y menos críticas

Más amor y cariño y menos odio y crueldad

Aprendamos a valorarnos unos a otros,en vez de destruirnos como siempre hacemos más Empatía más racionalidad. 

CARAS VEMOS, DEPRESIONES NO SABEMOS.

    Despues de tocar fondo, uno cae en una etapa de casi cero ego, las defensas inconscientes no están, entonces aparece el niño puro y original, vulnerable e indefenso, llorando, no entiende la razón del sufrimiento, no entiende por qué hay maldad humana, y gracias a la ayuda de gente maravillosa y profesional, el niño empieza a aprender sobre su armadura, su escudo, de donde vino, traumas, abusos, golpes, maltratos, y es doloroso ver eso, pero necesario para superarlos, y se empieza a crear una personalidad nueva, diferente, en base a la felicidad de ese niño y no en la armadura, que es el ego, y ese niño madura, crece y se vuelve adulto, empieza a entender que la maldad humana en realidad no es maldad, es oscuridad que viene a darle equilibrio a la luz, porque no se puede vivir en los polos (decia una amiga: ni muy muy ni tan tan), y ese adulto empieza a entender qué es ser adulto, asumir responsabilidades, hacerce cargo de si mismo y de su familia, y empieza a entrar en un nuevo mundo de felicidad inimaginada.

¡ESE NO ES MI TRABAJO!

Esta es una historia sobre cuatro personas


Llamados: Todo el Mundo. Alguien

Cualquiera y Nadie. 


Había un Trabajo importante que hacer y

Todo el Mundo estaba seguros de que Alguien

lo haría. Cualquiera podría haber hecho

eso, pero Nadie lo hizo. Alguien se 

enfadó por eso, porque era

el trabajo de Todo el Mundo. Todo el mundo pensaba Cualquiera podría hacerlo, pero Nadie se dió cuenta de que Todo el mundo no lo haría.


Terminó que Todo el mundo culpaba a

Alguien cuando Nadie hizo lo que

Cualquiera podría haberlo hecho.

Reflexión sobre la Responsabilidad Masónica

La responsabilidad es, sin lugar a dudas, una de las virtudes más nobles y necesarias para la construcción de una verdadera vida masónica. Quien ha decidido recorrer el sendero de la Iniciación comprende pronto que la Libertad sin responsabilidad es tan solo una ilusión peligrosa. La responsabilidad es, en esencia, el límite sagrado que hace posible la convivencia, el progreso y la verdadera Fraternidad.

En nuestros Talleres aprendemos que toda piedra, por imperfecta que sea, puede ser labrada. Del mismo modo, todo Masón sabe que su carácter debe ser pulido constantemente mediante la práctica consciente de la responsabilidad. Ser responsable es reconocer que cada palabra pronunciada, cada silencio guardado, cada acción emprendida, tiene peso y consecuencias que trascienden nuestra individualidad.

La responsabilidad masónica se manifiesta primero en el deber con uno mismo. Significa ser honesto, coherente y justo en la propia conciencia, porque nadie puede ser columna firme del Templo si no construye primero su Templo Interior. Significa no buscar excusas para la mediocridad ni delegar en otros lo que solo uno debe trabajar.

En segundo lugar, ser responsable es honrar el compromiso con nuestros Hermanos. Es sostener la cadena de unión con la certeza de que cada eslabón cuenta. La palabra empeñada debe cumplirse; la ayuda ofrecida, brindarse sin esperar recompensa. La discreción, la fidelidad y la solidaridad se vuelven actos concretos que fortalecen los lazos de la Orden.

Pero la responsabilidad masónica no se limita a los muros de la Logia. Se proyecta hacia la familia, la comunidad y la sociedad entera. El Masón responsable lleva la antorcha de la Luz a donde quiera que va. Sabe que su conducta debe ser ejemplo y faro, aún en los ámbitos más profanos. La ética que se predica en el Templo se vive en la calle, en el trabajo, en la familia. No hay doble moral para quien busca la Verdad.

Recordemos siempre que la Masonería es, por naturaleza, una escuela viva de responsabilidad. Cada grado, cada símbolo y cada rito nos recuerda que hemos nacido libres para servir, para edificar y para mejorar. Y ese servicio no es una obligación impuesta, sino una elección consciente que se renueva cada vez que nos revestimos del mandil, símbolo de trabajo, humildad y compromiso.

Así, comprendemos que nuestra responsabilidad es también mantener viva la llama de la Tradición, transmitir los principios de la Orden a las generaciones venideras y ser guardianes celosos de la moral y la rectitud en tiempos de confusión. Un Masón irresponsable no solo se traiciona a sí mismo, sino que debilita los cimientos de toda la Hermandad.

En este mundo convulso y acelerado, la responsabilidad se convierte en una forma de resistencia serena y poderosa. Quien la ejerce, se convierte en piedra angular de la Paz, la Tolerancia y la Fraternidad Universal.

Que cada uno de nosotros, Hermanos, pueda reafirmar hoy su compromiso con esta virtud, trabajando siempre por ser dignos portadores de la Luz y honrando con nuestros actos el sublime título de Hijos de la Viuda, constructores de Templos de Sabiduría y Justicia para toda la Humanidad.

“No des perlas a los cerdos”

​“No des perlas a los cerdos”  Muchos creen que “No des perlas a los cerdos” es solo una metáfora bonita. Pero no lo es. Es una advertencia ...